Vuelta al insti
Esta creación consistió en crear un binomio sobre un una frase que surgió en clase. La frase trataba sobre una profesora que corría mientras se reía.
Este escrito fue en parejas y tanto a mi compañera como a mi nos gustó mucho hacer este trabajo ya que, desde una frase corta, pudimos desarrollar una historia bastante divertida y entretenida a la hora de leer.

Vuelta al Insti
No dejaba de correr, cada vez más rápido. Ya sentía que me faltaba el aire, pero aún así no podía parar de reír.
Hace un par de meses que me aceptaron en el instituto público Torrenova como profesora de filosofía. No era mi primera vez dando clase, pero sí lo era enseñando a adolescentes.
La verdad no los soportaba. Las niñas se dividían en tres grupos: Las populares, que se dedicaban a burlarse de las “frikis” por cómo se vestían y por cómo hablaban; en el fondo daba igual lo que hicieran, que ellas las criticarían de todos modos, seguramente por su propia inseguridad. Luego estaban las empollonas/repelentes, que se pasaban todas las clases haciéndome la pelota. Siendo sincera, no sé cuales me ponían más nerviosa. Por último, las frikis, que, como he dicho antes, solo se dejaban pisotear por los demás. Esas eran las que menos me molestaban porque directamente ni sabias que estaban.
Por otro lado, estaban los niños, la gran mayoría de los cuales se pasaban el día insultándose entre ellos y comentando sobre el físico de las chicas. Pero es verdad que eran más fáciles de manejar, ya que sólo tenía que meterme con alguna de sus inseguridades, que eran bastante evidentes, para hacerles callar.
Pero bueno, yo tenia un objetivo, y si tenia que soportar a u grupo de niñatos sin valores ni ningún tipo de educación con tal de cumplirlo, lo haría.
Fueron pasando los meses y los lumpos se dedicaban a reírse de mí, vacilarme y básicamente faltarme el respeto continuamente en todas mis clases. Pero bueno, eso no me afectaba. Hace falta mucho más que eso para verme perder los nervios.
Cuando por fin acababan las clases, salía al pasillo y me venían flashbacks de cuando era pequeña, corriendo por estos mismos pasillos, pero yo ya no era la profesora, sino la niña a quien todos rechazaban y hacían sentir como una mierda. Supongo que de allí proviene todo mi odio hacia los niños. Odiaba ese colegio con toda mi alma. Pero ya faltaba menos para acabar con todo ese sufrimiento que llevaba desde niña acompañándome.
Por fin llegó el día. Ya lo tenia todo preparado, ya wue no me había perdido ni una clase de química de mis alumnos. Ahora solo tenia que esperar a que sonara el timbre a las 9:00 de la mañana y salir por la puerta central del instituto.
Ringgggg
Empieza el espectáculo.
Pura belleza, ¡Cómo las explosiones venían acompañadas de gritos y escombros! Parecía una obra de arte. Me hubiese gustado seguir presenciando este momento, pero me temo que tuve que salir corriendo, y así lo hice.
Correr, correr y correr. Era lo único en lo que pensaba, pero como os estaba diciendo, no podía parar de reírme, porque lo que para algunos será la mayor tragedia del momento, para mí estaba siendo el mejor día de mi vida.
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